El objetivo es educar a los padres, escuelas, guarderías y otras instituciones educativas sobre el riesgo que suponen los campos electromagnéticos para los niños, crear directrices sobre cómo protegerlos y concienciar a nivel político mediante campañas informativas y debates sobre la necesidad de proteger a los niños contra la adicción digital, la radiación inalámbrica y los CEM-RF.